
El problema global de la infertilidad: por qué afecta a casi una de cada seis personas
La infertilidad hace tiempo dejó de ser una “tragedia privada” de una sola pareja. Hoy se reconoce como un problema médico y social de alcance global, con un impacto simultáneo en la psicología, la demografía y la economía. Según la OMS, aproximadamente el 17,5 % de la población adulta (es decir, cerca de 1 de cada 6 personas) se enfrenta a la infertilidad a lo largo de su vida.
La OMS también subraya que el problema no es “de países pobres” ni “de países ricos”: la prevalencia de la infertilidad es comparable entre regiones, pero el acceso al tratamiento difiere drásticamente. Con frecuencia, las personas deben pagar de su propio bolsillo, lo que hace que el camino hacia la paternidad sea desigual.
Qué se considera infertilidad
En la práctica médica (incluidas las definiciones de la OMS), la infertilidad suele entenderse como la incapacidad de lograr un embarazo después de 12 meses de relaciones sexuales regulares sin protección.
Por qué la infertilidad se vuelve más visible en el mundo
Las causas son diversas y a menudo se superponen.
- Paternidad tardía (carrera, vivienda, migración, inestabilidad): con la edad disminuye la reserva ovárica, aumenta la frecuencia de trastornos de la ovulación y la endometriosis, y en los hombres se incrementan los problemas de calidad del esperma
- Estrés crónico y agotamiento, que afectan al sistema hormonal y a la vida sexual
- Mayor prevalencia de enfermedades inflamatorias, ITS, complicaciones tras infecciones y cirugías
- Obesidad, trastornos metabólicos, tabaquismo, alcohol y alteraciones del sueño
- Creciente necesidad de técnicas de reproducción asistida (FIV y otras tecnologías), junto con un acceso desigual a ellas.
Es importante: baja natalidad ≠ infertilidad, pero los países con baja natalidad casi siempre presentan un “cóctel” de factores de riesgo: maternidad/paternidad más tardía, mayor proporción de personas que requieren reproducción asistida y más parejas que “pierden tiempo”. En la UE, la tasa global de fecundidad en 2023 fue de 1,38 hijos por mujer, y España se situó entre las más bajas.
España: paternidad tardía + alta demanda de FIV
España lleva muchos años entre los países con menor natalidad de la UE. Según Eurostat, en 2023 España registró una de las tasas de fecundidad más bajas de la Unión Europea (junto con Malta y Lituania).
Una tendencia específica es la maternidad tardía. No es solo una “moda social”: cuanto más tarde una pareja inicia los intentos, mayor es la probabilidad de que sin ayuda médica resulte más difícil. Los análisis públicos de datos españoles también destacan el aumento de la proporción de nacimientos en mujeres de 35 años o más.
España es uno de los líderes europeos en el uso de técnicas de reproducción asistida. Por ejemplo, según datos citados del registro de la Sociedad Española de Fertilidad (SEF), en 2021 se realizaron 165.453 ciclos de FIV en el país (además de otras técnicas).
Qué significa esto en la práctica: España es un ejemplo de país donde la baja natalidad se combina con una alta demanda de medicina reproductiva, y donde la infertilidad es desde hace tiempo un tema socialmente visible.
La infertilidad no es un “veredicto”, pero tampoco una “minucia”
La infertilidad es uno de los problemas más subestimados de la medicina moderna. La OMS señala directamente la necesidad de hacer la atención más accesible y equitativa, ya que para muchas personas el tratamiento se convierte en una elección entre el sueño de tener un hijo y la estabilidad financiera.
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